El dolor agudo es una señal de alarma: avisa que algo anda mal y, en general, desaparece cuando el cuerpo se recupera de una lesión o enfermedad puntual. El dolor crónico es distinto. Se define como el dolor que persiste más de tres meses, incluso después de que la causa original ya debería haber sanado —o cuando esa causa nunca termina de resolverse del todo.

Por qué el dolor crónico no es "solo dolor"

Convivir con dolor crónico afecta mucho más que el cuerpo: interfiere con el sueño, el trabajo, el estado de ánimo y las relaciones. No es infrecuente que el dolor crónico no tratado derive en cuadros de ansiedad o depresión. Por eso, la recomendación médica no es "aprender a vivir con el dolor", sino buscar su origen exacto y tratarlo.

Señales de que conviene consultar a un especialista

Vale la pena pedir una consulta con un especialista en dolor crónico cuando:

-El dolor lleva más de unas semanas y no mejora con el tratamiento habitual.
-Necesitás analgésicos de forma cada vez más frecuente para funcionar en el día a día.
-El dolor interrumpe el sueño o limita actividades cotidianas como caminar o trabajar.
-Ya hiciste kinesiología o tratamientos generales y el dolor persiste.

Qué hace un especialista en dolor crónico

Un especialista en dolor —o algólogo— revisa los estudios previos, examina al paciente y busca el origen exacto del dolor, muchas veces con técnicas de intervencionismo guiado por tomografía. El objetivo es tratar la causa puntual del dolor, no solo cubrir el síntoma con medicación de forma indefinida.

Si tenés dolor crónico y querés una evaluación con un especialista, conocé nuestro servicio de Medicina del Dolor.

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